sábado, 19 de febrero de 2011

¿Que es una Relación de Trabajo?

    No importan que no exista un contrato por escrito (documento) firmado.
    La Relación de Trabajo representa una de las ideas principales derivada de la doctrina italiana según el la cual, el mero hecho de que una persona trabaje para otra en condiciones de subordinación, constituye para ambas partes una serie de obligaciones y derechos de índole laboral, con independencia de que exista o no un documento (“contrato escrito”) firmado entre las partes. De ahí que se puede afirmar, como expreso Nápoli, que puede existir una relación de trabajo “sin contrato”; pero nunca un contrato sin relación.
     Otros autores son del criterio de que en la Relación de Trabajo, siempre existe un contrato, aunque sea tácito; pero en definitiva la mayoría de los autores y doctrinarios concuerdan que existe un trabajador con beneficios laborales y un patrono obligado.   
    En Venezuela la legislación ha venido desarrollando la tendencia a dejar establecido legalmente la existencia del hecho social denominado “trabajo”, para así evitar la simulación de este hecho por falsos vínculos.
      Este principio que trata de proteger al trabajador se ha mejorado o perfeccionado, con el propósito de hacer valer la realidad del vínculo laboral. Garantías como “la presunción de la relación de trabajo” han surgido a tal efecto para explicar el verdadero significado del trabajo, trabajo no por contrato, realidad por verdad, sino trabajo por trabajo, sin enredos civilistas y/o contractuales. 
     La disposición de la relación de trabajo como aparece en la actual Ley Orgánica del Trabajo, se venía incorporando a nuestra legislación laboral patria, ya en el proyecto de reforma de la Ley del Trabajo de 1960, introduciendo dicha tesis o criterio a las disposiciones de su Titulo II Contrato Individual y Relación de Trabajo, en los siguientes términos: “La prestación de un servicio personal subordinado y remunerado produce todos los efectos legales del contrato”. (Artículo 33, único aparte).
     Sin entrar a negar la importancia del contrato como consecuencia de la Relación de Trabajo, compartimos la opinión de aquellos que sostienen la necesidad de dicha idea, ante la insuficiencia del contrato para explicar muchos casos de “relación de trabajo no contractual”; por tanto aceptamos esa tesis.
      Finalmente la Ley Orgánica del Trabajo vigente (L.O.T.) consagra en su artículo 65 que: “Se presumirá la existencia de una relación de trabajo entre quien preste un servicio personal y quien lo reciba”.




      Es una presunción a favor del trabajador, es decir que el trabajador no tiene que demostrar la existencia del contrato de trabajo, ni tiene la necesidad de demostrar que el vínculo o relación que mantenía con la persona que disfrutaba o se beneficiaba (patrono) de su trabajo, es de tipo laboral, para demostrar que es un trabajador, ya que la ley lo presume, por tanto, lo hace merecedor de todos los beneficios y derecho que consagra la Legislación laboral, en concordancia con el Artículo 66 L.O.T., cuando ordena: “la prestación de servicios en la relación de trabajo será remunerada”. 
     Entre los motivos prácticos que hace útil esta  noción de relación de trabajo esta la interpretación del concepto de antigüedad en el trabajo, no como la duración de un contrato de trabajo determinado, sino como la permanencia del trabajador en la empresa, cualquiera que sea el número y especie de los contratos de trabajo.
    Como conclusión, podemos decir que no es requisito indispensable la existencia de un contrato (documento) por escrito para demostrar o comprobar la relación de trabajo.
     Otra consecuencia relacionada es que el patrono no podrá despedir a un trabajador cuando ha firmado mas de dos contratos de trabajo a tiempo determinado, de lo contrario, en caso de inamovilidad (fuero sindical, maternal-paternal o decreto presidencial) el patrono estará en la obligación de reengancharlo y pagar los salarios caídos (según el caso), si el trabajador lo solicita en los días siguientes que establece la ley. 
    En el caso que un patrono incumpla o desconozca la relación de trabajo, o trate de disimular esta relación laboral con falsos supuestos o haciendo que el trabajador firme contratos de otra índole, el trabajador tiene derecho, aunque continué trabajando para el mismo patrono, de acudir a los órganos administrativos (Inspectoría del trabajo) o jurisdiccionales (tribunales) competentes en materia del trabajo, para solicitar se le ampare en el goce de sus derechos. En cuanto a los honorarios de los abogados, el patrono responsable será condenado a sufragar dichos gastos.

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